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ISSN 2684-0626

 

 

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poesías

Poemas de Ohuanta Salazar

Por Gabriel Gómez Saavedra | No se puede tener recuerdos sin haber sido niña o niño, y alimentado los sentidos y el monte del espíritu para la decodificación del mundo que llega con la adultez. Mundo que nunca termina de gotear el cúmulo de significaciones con que se aclaran los ojos. Ohuanta Salazar desgrana una voz vitalista que parte y sueña desde su niñez, y la introduce a un mapa

Haciendo 2

Muestra de poesía tucumana inédita Por Gabriel Gómez Saavedra | W. H. Auden cuenta que, de niño, pensó que su vocación se dirigiría hacia la ingeniería de minas, por el creciente interés que las minas y las maquinarias despertaban en él, sin embargo, un psicólogo descubrió el autoengaño: advirtió que el talento de Auden estaba totalmente alejado de la práctica de ese ámbito, su real interés era por lo simbólico

Secuencia con pájaros y pequeña antología

Por Verónica Juliano | “Ya no podré salvar lo bello, quedaron desguarecidos los pájaros y las palabras, cuando su mirada fue enmudeciendo para vestirse de distancia” Gustavo Luján, Quedarse con la luz 1. Junto a la casa de mi infancia hay una placita sin nombre. Los primeros aprendizajes de flora y fauna ocurren allí, en esa especie de patio extendido que es la placita sin nombre. Al fondo, unas palmeras

Poemas de Pablo Dumit

Por Gabriel Gómez Saavedra | Estos poemas de Pablo Dumit afirman que no basta con calzar las ropas del niño que dejamos de ser, ni del gorrión que no fuimos, porque siempre seremos un linyera mendingando las migas de la luz en un barrio de óleo que atardece: “espejismos / de cosas que dije / ratos / de tu corazón”. quién hoy A Ernesto Dumit quién hoy /tan inmortal /quién,

Poemas de Roberto Reynoso

Por Gabriel Gómez Saavedra | Los poemas de Roberto Reinoso nos llevan a la patria donde la pared de la muerte se escribe con la piedra de los vacíos; piedra que luego se ata al cuello, para observar en la marca que deja, cuánto hemos crecido bajo los huesos luminosos de los que nos sostienen la memoria. Exilios  a Mariana Zarrabeitia 1 uno es como el sitio donde nace de

Poemas de Dardo Solórzano

Por Gabriel Gómez Saavedra | En los poemas de Dardo Solórzano se nombran jardines plagados de colores y músicas que, a veces, dan una fauna ancha e inigualable y, otras, un espíritu que boquea los despojos por la pupila cansada de la tierra: “Los nombres de las cosas son un espejismo, / le llamás:  _“sal”_ a lo que es un sonido quebrado, / _“mineral”_ a la luz que te corta

Hacer un arbolario

Por Verónica Juliano | Y los médanos, serán témpanos en el vértigo, de la eternidad. Y los pájaros, serán árboles en lo idéntico, de la soledad. Gustavo Cerati Una vez leí que cada época establece los límites de lo pensable y de lo decible. Es decir, que en cada momento de la historia, nuestras condiciones de posibilidad se encuentran condicionadas por una especie de cerco que cuando se “derriba”, merced

Poemas de Candelaria Rojas Paz

Por Gabriel Gómez Saavedra | El ave, no por cotidiana, aminora su canto. Siempre está rondando con renovada morfología por la ventana más lapidada por el invierno. Así, Candelaria Rojas Paz, tiende sus plumas ante el sol para poder limar la piedra: “Lo supe después / mucho después y aun no me reconozco. / Me han crecido palabras al borde de la sombra de mi silueta”. Existencia Todo este universo

Poemas de Ricardo Gutiérrez

Por Gabriel Gómez Saavedra | Estos poemas de Ricardo Gutiérrez develan que cuando la noche no es noche, sino cuchillo, el filo de las creencias toma el rumbo de los sacrificios y ya no se puede volver al alba. Y sólo queda la piel, como único escudo para enfrentar al mundo: “Desaté la cuerda que me unía al ángel / y preparé el peligro, la oscuridad, el mundo”. Vigía de

Poemas de Ana Guía

Por Gabriel Gómez Saavedra | En estos poemas, la mirilla por donde se mira a la infancia y al amor, es la perforación de un cancán de lycra negro o la herida de un cigarrillo apagado en la piel. A partir de ahí, todo lo que se presenta, parece la atmósfera de ingreso a un cuadro de Leonora Carrington y un rezo ahogando en el paganismo la dulzura de cualquier

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