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El segundo JOETUC: Las voces reverdecen

Por Pablo Toblli |

Este artículo completa un primer acercamiento al importante grupo poético de Tucumán de los años 80. Si el primer JOETUC allanó el camino para recuperar la voz silenciada por los años de la dictadura militar argentina, el segundo simbolizó la madurez y la consolidación de una voz que salía a cantar sin trabas, anclada en la libertad, consolidando el proyecto democrático, con una poética que se desprende del designio lírico -tal vez necesario-  que intentaba tramitar por el medio de la escritura los dolores de la muerte y la represión, de la memoria de los compañeros desaparecidos y de lo atroz de no poder expresar una identidad, aunque toda la década de los 80 estuvo atravesada por el afán de suturar la herida de la voz.

Cabe agregar que este conjunto de escritores dio vida a otros grupos literarios subsiguientes como Polymnia y Poesía del Norte.

En un primer momento, presentamos los testimonios de dos de los integrantes de esta segunda generación de JOETUC: Mario Melnik y Pablo Dumit.

¿Quiénes conformaron la segunda parte de JOETUC?

Mario Melnik: -En la segunda parte de la JOETUC confluyeron personas como Silvia Abdala, Daniel Blasón (Salta), Pablo Dumit, Marcelo Gimenez, Gabriel Kreibhom, Mario Melnik, Antonio Montagna (Salta), Mercedes Caballero, Silvia Porta, Marta Quiroga, Angelina Rosati y muchas otras voces que hicieron su aporte a la convocatoria. Mercedes Caballero, Gabriel Kreibhom, Raúl Hill, Mario Melnik, Silvia Porta, Marta Quiroga y Angelina Rosatti eran a su vez miembros del grupo literario Polymnia. Además cabe destacar el papel de María de los Ángeles Beltrán, que si bien no participó de las antologías que JOETUC publicó, tuvo un rol preponderante.

El grupo Polymnia se caracterizó por llevar a cabo un permanente estudio de las corrientes artísticas (no sólo literarias) y filosóficas del siglo XX y una marcada adhesión a los principios del grupo La Carpa y la producción literaria que generó. De hecho, algunos de sus miembros guardaban estrecho contacto con escritores como María Elvira Juárez y Nicandro Pereyra. El acercamiento de este grupo a JOETUC le dio una impronta y fue un promotor de inquietudes que hacia dentro y fuera de JOETUC contribuyeron a muchas de las actividades que se realizaron entonces.

Pablo Dumit: – Yo provengo de esta segunda generación de JOETUC (no voy a decir “surjo” porque es más futbolístico, jaja). Yo sobrevolaba por ahí y JOETUC me abrió las puertas, me trataron muy bien. Con algunos compañeros de esta agrupación fuimos quienes transformamos JOETUC en Poesía Norte, durante los años 90 que luego de un tiempo de mucha actividad se disolvió de forma natural.

JOETUC arranca en los albores de la apertura democrática, pero toda la década estuvo teñida de aquellos aires de recuperación de la democracia, porque cuando la tensión quiso disminuir vinieron los levantamientos militares. Fueron tiempos muy analógicos y politizados; en ese aspecto, no sé si hay mucha diferencia entre la primera y la segunda etapa de JOETUC; siempre hubo un compromiso con lo que estaba pasando ahí afuera.

El detalle central, que vemos con el tiempo, es que Alejandra Diaz junto a otros y otras compañeras fundó el JOETUC inicial y yo era el “Benjamín” de la segunda.

¿En qué años se encuadra la actividad del grupo? ¿Qué antologías publicaron? ¿Qué eventos recuerdan?

Mario Melnik: -La actividad del grupo comprende los años 1987-88. Se publicaron dos antologías: Espacios y Espejos (1987) y Amanecer de Esquinas (1988). Como eventos literarios cito, entre otros: Ciclo de Poesía en la calle con el auspicio de la municipalidad de San Miguel de Tucumán (1987); Ciclo de Poemas ilustrados en la calle (1988) (con artistas plásticos de la Facultad de Artes, UNT), también con el auspicio de la municipalidad. Muestra plástica de Ernesto Dumit ilustrada por escritores de JOETC (1988). Recital de poesía y rock, con el entonces grupo Hades que colmó las instalaciones de la biblioteca Sarmiento (1987); Recitales de poesía en el Centro Cultural Virla (1987/88) y Taller literario en Biblioteca Sarmiento bajo la conducción de Raúl Hill (1987/88).

¿Cuáles son las influencias estético/literarias de este grupo de escritores? ¿A qué poetas, narradores, músicos, artistas plásticos admiraban?

Mario Melnik: -Se suma a lo mencionado anteriormente el estudio de los grandes escritores latinoamericanos (poetas y narradores) y del boom. Angelina Rosatti y Silvia Porta hicieron sus aportes como artistas plásticas al conocimiento y valoración de las grandes corrientes plásticas del siglo XX y sus representantes. Y otros hicimos aportes desde la fotografía en recitales con apoyatura de imágenes y música. El movimiento surrealista y la técnica de escritura automática también formaron parte de los grandes desvelos del grupo.

Pablo Dumit:- Quizá nuestra escritura era más visceral y efervescente, y menos existencialista que la de ahora. Cabe aclarar que por aquellos años había una línea paralela a JOETUC en la que estaba instalado otro grupo de artistas entre los que figuraban Alejandro Gil, Leopoldo Deza, quienes también publicaron sus trabajos y hacían recitales con nosotros.  

Como grupo de referencia mayor teníamos a poetas como Casacci, Reynoso, Galindez y Carrizo, también nucleados en otro proyecto antológico que fue “Los pájaros del polen”, mientras en la música Lepoldo Deza lanzaba ya con proyección nacional el disco Mate de Luna, previo paso por Grupo Contemporáneo de Folclore. Como verás, todas movidas de una generación que creaba sus propias obras, y ese era fundamentalmente nuestro contexto.

¿El contexto histórico, político, cultural del país tuvo alguna influencia en las producciones literarias?

Mario Melnik: -Al igual que el caso de todos los movimientos literarios que se produjeron en el país de entonces se trataba de dar curso a una urgente necesidad de expresión, producto de los años de plomo y el silencio sepulcral de la dictadura.

¿Por qué se disolvió el grupo? ¿Qué legado les deja en cuanto a estructura ideológica, a la gestión cultural, a la literatura o a la vida en general?

Mario Melnik: -El grupo desarrolló y cumplió su ciclo. Los llamados vocacionales y vitales impusieron sus necesarios condicionamientos. Para los que fuimos parte fue un reverdecer y un espacio de encuentro que marcaría a fuego nuestros caminos, en particular para el caso de los que continuamos con nuestra vocación literaria. Fue eclosión de actividades mancomunadas realizadas todas a pulmón y con el fervor de una gran camaradería. Todo lo cual se sumó de alguna forma a los numerosos esfuerzos de esas generaciones para consolidar la democracia y los principios de verdad, memoria y justicia.

¿Cómo observan el campo literario actual de Tucumán? ¿Qué diferencias literarias o de otro tipo piensan que hay entre las generaciones anteriores y las nuevas?

Mario Melnik: -El campo literario actual en Tucumán es un campo en gran ebullición, con numerosas voces nuevas que vienen a realizar su valioso aporte. Creo que no veía tal manifestación y difusión desde el comienzo de los años 90. Todo lo cual genera muchas y bien fundadas perspectivas respecto del hacer literario y cultural en nuestra provincia. Sin duda las nuevas tecnologías de las comunicaciones y las aperturas hacia realidades y formas de pensamiento antes poco percibidas contribuyen a moldear nuevos tonos y formas del campo literario y a enriquecerlo. Pienso que mucho de esto nutre a las nuevas voces.

A continuación, ofrecemos una pequeña muestra de los poemas de esta segunda agrupación de JOETUC:

Reflejos azules

Un grito

desnuda la risa

de los puentes

y el cielo

con los ojos púrpuras

busca la boca

de las calles.

Con la piel acertada

descubro el tiempo

en una puerta que no existe;

pero es agria la tarde

y mi voz se duerme

entre bramidos y palomas.

Mercedes Caballero, publicado en Antología Amanecer de esquinas (1988), Grupo Polymnia.

Grafía

Dibujando en tu cuerpo

(con un lápiz que robé del sueño)

intento colmarte de anhelos repetidos,

para que el color de febrero

te aceche con los tintes de un invierno lejano.

Sucesiones del Tac-Tac de mi guitarra

y su marrón de madera,

quemándose.

Daniel Blasón, publicado en Antología Espacios y espejos (1987), Ediciones JOETUC.

La noche es azul

La noche es azul, con dolor de azul,

con brisas y con vientos llenos de recuerdos,

con cristales de lágrimas pasadas,

con aromas de naranjas maduras.

La noche es eterna, con carisma eterno

y parece acaso un ciego preso

de sus viejos y vagos recuerdos.

La noche es azul, con dolor de azul.

La noche es real, con soledad real,

con presentimientos extraños

como puentes sobre mares;

la noche me une, me redime a vos.

La noche reclama su existencia,

la reclama con silencios, con ausencias,

y me invade el dolor de ser sólo un hombre.

La noche es azul… con dolor azul.

Antonio Montagna, publicado en antología Espacios y espejos (1987), Ediciones JOETUC.

Armería de la luna

Allí viene,

recorrerá un barrio de tangos

por la siesta,

(y nosotros evocaremos los días

en que alegre el zaguán recibía

la cesta del verdulero).

Subirá la tierra

y habrá verdes empalagando

su negra matriz de caucho.

Por la armería de la luna

baja el 102,

besa la profundidad de los adoquines

y se oculta en la esquina más nocturna

                           mi esquina,

                           la del olvido.

Gabriel Kreibhom, publicado en Antología Amanecer de esquinas (1988), Grupo Polymnia.

Poema

Cuando el día se haga brizna del silencio

y estén las horas aturdidas de tanto sinfín

como mendigas en la acera de mi frente,

como voz que se aplana en la risa del olvido;

llegará ese instante de asomar la piel entre amapolas,

de nombrarte bajo el pecho de mortajas

de un gorrión

y abrirte al fin de la penumbra una puerta

para que escapes y te lleves las alas

de la alegría.

Mientras la noche con pie pesado y tibio

se cierra entre puñales;

tan pronta a volverse espiga,

tan sangre hacia el alba donde me atrevo a amar

los caracoles que guardan tu silencio

y mí agonía.

Mario Melnik, publicado en Antología Amanecer de esquinas  (1988), Grupo Polymnia.

Las volantas

El cielo ocupa, su letargo sueño

la espuma rosa

modificando un romance,

un amorío ocurrente,

la boca.

Estoy aquí

a lograrme

y aparearme en la locura

refrescante del riesgo.

Por lejos en la esquina Sur,

la luz se quiebra, en la carne de un hombre.

En las parcas volantas

que invocan la densidad del viernes,

y vuelan al silencio de a pedazos cubiertos.

Todo cruje en el mismo espacio

y mi flor de siempre te niega.

Mi voz de Aquiles humedece el pecado

y tiene un fin la memoria,

un eterno clamor,

un sutil polvo rojo en los sensuales empedrados.

Silvia Porta, publicado en Antología Amanecer de esquinas (1988), Grupo Polymnia.

Tucumán 87

Por tus venas ondula

la noche.

En silencio mancha las

trampas y excava

los azahares y el azúcar.

Tus ojos interrogan,

oscilan y caen al

pavimento lastimado,

donde los umbrales

aprisionan amapolas

por australes.

Entreteje el gusano

las tinieblas

acecha en el eco

del cañaveral.

Prisioneras tus vías

olvidan el hechizo,

el pie centellante

del destino.

Y en secreto

la miseria recorre

las acequias

de los astros.

El viento bosteza

enredando las palabras

y es larga la melancolía

             lejana.

Marta Quiroga, publicado en antología Amanecer de esquinas (1988), Grupo Polymnia.

Poema 3

Devuelvan mi piel brillante

de animal salvaje

las siestas del otoño

en que absorbía el espíritu de las frutas verdes

el grito a mitad de camino

y ese miedo.

En el umbral de la casa

se suicidan los besos

el zaguán agoniza

en la humedad

de los  mosaicos.

Angelina Rosatti, publicado en Antología Amanecer de esquinas (1988), Grupo Polymnia.  

Elevados

                    A Carlos y Alejandra

                  Nos estamos uniendo

            Para defender nuestra inocencia

                               T.M.

Elevaremos el grito

como una insurrección del alma

hasta que la madre-piel ordene

                                                         transitar la piedra

                                                         consagrar la herida

                                                         demoler la mueca

hasta que las estrellas hagan una ronda

y los volcanes conspiren

en el nombre de la altura

seremos como puntos cardinales para abrazar el mundo

fundiremos la caricia con el fuego

                          la espina con el fruto

y acudiremos a la vida como brotes… blancamente,

Pablo Dumit

Visión de tu día

                     A Gisela

Por donde pasa en tu día

la serena aproximación del aliento

por donde

                   la fijación de la carne

                   y su mordisco diario

A qué hora en tu día

llegan las sentencias de la lluvia

a reunirse con la muerte.

En qué cuerpo

                        (mi cuerpo)

vas a alambrar tu armonía

…. y con cuántas alas

                                habrás de entregarme tu destino

todos los aromas que nos faltan.

Pablo Dumit

*


Agradezco la colaboración de los escritores Mario Melnik y Pablo Dumit, por sus testimonios y la generosidad en brindarme poemas y fotografías.

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Una respuesta a “El segundo JOETUC: Las voces reverdecen”

  1. Gabriel dice:

    Muy valiosa recuperación, Pablo, para la historia de la provincia. Abrazo.

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