Por Santiago Garmendia | El verano tucumano es casi imposible de justificar. No es inexplicable, está muy clara la forma en que los conocimientos coherentes y contundentes de la meteorología nos explican cómo es que se cruzan variables para dar con nuestro clima. Es un tema de porqué, no de cómo. Intenté dar la latitud y altitud de nuestra provincia, apelar a isobaras e isotérmicas, a un pobre comprovinciano que
Santiago Garmendia

La cómoda
Por Santiago Garmendia | La expresión cómoda puede referirse tanto a un mobiliaro como a una forma de estar en el mundo del ser humano donde la economía de esfuerzo es el valor señero. En un ejemplo de esa weltanschaug busco la palabra en google, copio y pego: *Cómoda: (sust.) Mueble ancho con cajones, de mediana altura, con un tablero horizontal en la parte superior, suele estar en los dormitorios

El futuro herido
Por Santiago Garmendia y Agustina Garnica | Último brindis Lo queramos o no Sólo tenemos tres alternativas: El ayer, el presente y el mañana. Y ni siquiera tres Porque como dice el filósofo El ayer es ayer Nos pertenece sólo en el recuerdo: A la rosa que ya se deshojó No se le puede sacar otro pétalo. Las cartas por jugar Son solamente dos: El presente y el día de

Wie viele mal
Por Santiago Garmendia | “San Ambrosiano” es el colegio más antiguo y prestigioso de la provincia. Una iglesia con pizarrones, un campo de concentración con canchas de frontón y básquet. Una fábrica de sacerdotes y laicos destinados a hacer cumbre en la jerarquía social. Habiendo enriquecido a su comunidad con más de cien camadas de egresados, entre todos ellos el doctor Nicanor Ulloa es sin dudas el pancracista más notable.

Pesadilla filosófica en cuatro actos para grupo teatral en crisis
Por Santiago Garmendia | Sueño 1 La sala está llena de personajes que caminan febrilmente de un lado al otro. Hay cuatro grupos, discernibles por sus atuendos: los clérigos con su papa, los astrónomos con Galileo con telescopio y Giordano Bruno quemado, los griegos y bufones. Sus voces se van apagando hasta quedar Descartes, desnudo, con su espada en el cinto, discutiendo airosamente con uno de los bufones. –¡Basta! ¡Te he

Pregunta Literaria-insular
Por Santiago Garmendia | Cuando mi padre descubría un autor fascinante, pero denso y demasiado prolífico, recurría a la fórmula: “Lo voy a tener en cuenta si naufrago en una isla desierta”. Una ambigüedad fecunda, porque por un lado podía ser que anhelara un claro en sus actividades para arremeter contra esos libros; pero por el otro r una forma elegante de decir que ni loco se metía con el

Contrafáctico
Por Santiago Garmendia y Juan Carlos Ceballos | ¿Gente que no, sí? En el Nordeste del Brasil existe coloquialmente la negación de la negación, como forma de afirmación? «Né» = «não é», en el sentido del «no es cierto?» nuestro. Ejemplo, «Aquela coisa é uma laranja». Afirmación simple. «Aquela coisa é uma laranja, né?» (pregunta con la abertura a la duda). «Aquela coisa é uma laranja, né!» (dicho con cierto

La afirmación de Rojo
Por Santiago Garmendia | “Freud y Wittgenstein se parecen más de lo que usted cree“ me dijo una tarde el Profesor Rojo, cascabeleando el dedo índice en el pasaje de los naranjos dulces, cuando caminábamos de vuelta a su casa. Respeté la acusación que era de lo más retórica -se sonreía con picardía por el recurso. Si yo no podía tener en mi cabeza ni a uno de esos genios,

¿Él sigue siendo aquél?
Por Santiago Garmendia | Este año cumplirá setenta y ocho años “el niño“, Raphael. Sigue cantando con maestría, aquello de “yo sigo siendo aquél“. Lo que siguen son una serie de consideraciones lógicas acerca de la identidad personal a los fines de justipreciar el legado del cantautor. El poeta español reza, en su famosa canción del mismo nombre “Yo sigo siendo aquel…”. No he encontrado una mejor formulación de la
Secretos, mentiras y covid 19
Por Santiago Garmendia | Nietzsche, el gran provocador, no solo desconfiaba de las buenas intenciones, sino que las consideraba tóxicas. Uno de sus blancos favoritos era el supuesto amor por la verdad y todas las virtudes que sangran por la herida de la flecha del: sinceridad, objetividad, erudición y cultura. No es que desprecie la ciencia y el conocimiento, sino la falsa vanidad de que nos preocupemos por la verdad