Por Pablo Donzelli |
La literatura argentina es una rama de la literatura uruguaya.
Esta afirmación se encuentra en una de las notas de este mes de La papa.
Usted deberá encontrarla, zambullirse como Harry Potter en la búsqueda del tesoro de Pascuas. Navegará junto a Fátima que le enseñará todo lo necesario sobre Luis Miguel al decir de Patricio García. Se cruzará con un granadero de plástico que cambia la guardia con Cecilia Vega, compartirá las últimas horas de Isauro Arancibia con Marina Rosenzvaig, se perderá en un país llamado Gotinga llevado de las manos, de una por Mario Flores y de la otra por Agustín Conde de Boeck. Bajo un árbol frondoso Hernán Carbonel le hablará sobre Clementina Quenel, le sacarán fotos para ser parte de Colirio pa que vean en un relato de Alfredo Aráoz, recitará poemas de juventud con Lía Chambeaud contados por Victoria Daona. No conforme con todo esto seguirá con la poesía inédita de Sylvina Bach presentada por Gabriel Gómez Saavedra, llegará a Alpachiri donde Guadalupe Albornoz nos cuenta de un encuentro de escritores. Todo esto aprendiendo sobre la baguala, ahora por los valles, gracias a Amparo Álvarez que nos sigue ofreciendo por entregas el maravilloso libro Las voces del lugar, el cancionero.
En el recorrido encontrará la afirmación que inaugura esta presentación. Se detendrá, y una sonrisa maliciosa asomará entre sus labios.

1974, Santiago del Estero. Fundó y dirigió la revista Trompetas Completas (2004- 2015). Publicó Hemisferio Izquierdo (1999), Los Perfectores (2003), La Sonrisa que Pintó Leonardo (2007), Jugo (2015) y El Diario de Pablo (2018). Participó en el libro de cuentos 5 x 5 (2016).



