MUSEO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE TUCUMÁN Dr. Juan B. Terán (MUNT) – San Miguel de Tucumán
Por Mónica Cazón y Julieta Garretón |
Caminaré entre las piedras, hasta que llegue el temblor
Hace dos años en pleno otoño, una idea mitad sueño mitad centauro (cual símbolo de la dualidad entre la razón y el instinto salvaje) vislumbró posible un poema. Un poema estrófico que utilizaría el espacio en blanco para crear pausas temporales y visuales. Sabía que la palabra estrofa significa «habitación» en italiano —«una estación», «un lugar de parada»— y cada estrofa de un poema es como una habitación en una casa, cobija o destroza, un lugar donde habita el ritmo y la lírica. Esa lírica que también está presente en la música y, a partir de ese momento, la ambición saltó al extremo. Un poema, una canción y la palabra Ciclo. Temblor.
Sabía también, como todos, claro, que la poesía y la música han estado entrelazadas durante miles de años, que en la antigüedad los poemas a menudo se cantaban: los primeros poetas líricos de la antigua Grecia interpretaban sus obras acompañadas de la lira, y la antología más antigua de poesía china, el Shijing, es una colección de canciones.
¡Tanta agua bajo el puente! Infinitos ciclos de poesía y música circulando por el mundo. Música y poesía estrechamente relacionadas, ya que ambas fueron las formas cercanas de la expresión artística. Esas complejas redes neuronales distribuidas en el cerebro, lóbulos entregados a su procesamiento; regiones para procesar la melodía, el ritmo y el contenido verbal.
Y ese fue el momento, esa tarde de hilvanar ideas, que me encontró rota tejiendo un sueño, un nuevo ciclo de poesía y música, otro más, pero no con la música de acompañante, sino como protagonista. Más tarde llegaría su bautismo, lo último que supe fue su nombre.
Lo pensé generoso, inclusivo, fuerte y necesitado de un espacio físico con tierra, verde y cielo abierto. Allí aparecieron las notas por escrito con un proyecto sólido que presenté a la Directora del Museo de la Universidad Nacional de Tucumán “Dr. Juan B. Terán¨ (Secretaría de Extensión Universitaria de la UNT) y lo abrazó con entusiasmo, al igual que el excelente grupo de trabajo del MUNT. Sería bimestral, los primeros sábados del mes y, por supuesto, de tarde-noche. Uno por estación: verano, otoño, invierno y primavera, público y gratuito. Con editoriales invitadas que colmarían las galerías, microrecitales ambientados para un pogo de catarsis grupal, y ricas meriendas alrededor del parque, entre otras cosas.


Lo pensé en compañía de un equipo que aportara “lo mejor de la casa”, sin estar “ajenas al vecindario” (parafraseando al título del libro de destacados poetas) Diferentes edades, estéticas, colores y texturas, sería enriquecer el conocimiento y la palabra. Una diversidad necesaria.
Solas, las teclas de mi celular se movieron con magia y apareció una charla con Delfina Terán Cossio primero, instalada ya en Caba, luego Liliana Massara, Irupé Arroyo y Luciana García Barraza (poetas/docentes/diseñadoras, gestoras culturales).
Cada una dio el sí, y comenzamos con la ceremonia del bautismo, había que encontrar el nombre para la criatura. Fueron múltiples propuestas hasta que, finalmente, elegimos un verso de nuestra querida Inés Aráoz (I. Arroyo).
El ciclo tenía nombre propio: El mundo es decirlo y su primera edición sería el 11 de abril del 2026.
Estoy, sentada en un cráter desierto, esperando que llegue el temblor
Así nació «El mundo es decirlo». A partir de la premisa de un espacio inclusivo, sin diferencias etarias, y con el ánimo de Octavio Paz la poesía es la memoria de los pueblos tradición y refugio. Su inutilidad material es su mayor fuerza, convirtiéndola en un elemento esencial para la condición humana.
Su logo, el limón, la naranja, la comunicación y el mundo, diseño de Arroyo, que supo interpretar las ideas del equipo, representan a nuestra tierra. Desde nuestro pequeño espacio honrar el linaje literario, y las tradiciones de Tucumán, Cuna de la Independencia, polo cultural proyectado al mundo. Un proyecto artístico comunitario centrado en mapas digitales, que temblaron ante la abundancia de músicos, poetas, editores. La magnífica producción de nuestra provincia.

Seguramente omito charlas y decisiones importantes, el trabajo intenso y creativo de cada una de las integrantes. Lo cierto fue su alumbramiento, el 11 de abril del corriente año a las 18 h. Allí vio la luz Elmundo es decirlo, con las expectativas de toda primera vez. Conversatorio-entrevista, participación del público, lecturas, microrecital de música abrazados por el sol de otoño en ese lugar emblemático y querido: el MUNT. Nuestros primeros invitados fueron Beatriz Vignoli, Teresa Orellana y Alexander (Alex) Rivadeneira, Amparo Álvarez, Guadalupe Albornoz, Candelaria Rojas Paz, Adriana Lucero, Gabriel (Gabo) Acosta, Mario Melnik, y la banda fue Efecto calesita conformada porEloísa Stagnetto (voz principal), Nicolás Paz Área (guitarra y coros) y Francisco Mirabal (set de percusión). Las editoriales presentes fueron Aguacero, La papa, InviKta, EDUNT, Humanitas, Amauta.
Al pasar las semanas del debut se plantearon ideas y necesidades. Renovar un ciclo de poesía requiere dinamizar el formato y ampliar la participación. Para lograrlo, redefinimos la organización para bienestar de los invitados y el público como objetivo, así llegó el 2do ciclo el 13 de junio ya rozando el invierno. Celebrar el Día del Escritor y el Día del Periodista fue intenso, una propuesta jugada por las fechas, era posible la escasa participación del público, debido a los múltiples compromisos de cada escritor, pero ese sábado, la Sala Audiovisual se colmó, al igual que sus alrededores.
Las puertas se abrieron, las luces de colores transformaron los rostros, las figuras y apareció Víctor Redondo como invitado especial, junto a Pablo Romero, Ruth Contreras, Gabi Olivé, Natalia Trouvè y Sergio Lizárraga. Las editoriales invitadas fueron EDUNT, La papa, Aguacero, Chanco limpio, Grimorio y Libros de Tucumán. Sumamos nuevas ofertas de comercialización, otros menús y la música exquisita a cargo de Lourdes García Barraza.


Para Beuchot (2015) abordar la semiótica es abordar también la historia de las concepciones, lo que es el signo. Pues asevera que para tener una idea de lo que es la semiótica y se pueda entenderla, es necesario entender lo que fue, para poder plantearse lo que es y será. Ese es el desafío, entender lo que significó abordar esta experiencia, intuir lo que vendrá, siempre en equipo.
A lo largo de estos meses, hubo cambios en la modalidad y en quienes integran el grupo de trabajo del ciclo de poesía y música, pero eso, ya es otra historia.
La única certeza en este mundo de incertezas, es la vigencia del arte. Poesía y música, música y poesía rebeldes musas de la humanidad. Que nadie se atreva a tocar.
Sobre “El mundo es decirlo, 1ra edición”
La poesía me tomó por sorpresa este año. Se metió en mi vida de pronto y no me resistí! Ella trajo amistades que fueron dibujándome un nuevo rumbo, y así, un nuevo mundo tucumano se abrió ante mí. La poesía crea nuevos caminos.
En el primer encuentro de poesía “El mundo es decirlo” en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán, (fundada por mi tatarabuelo, vaya herencia!), me vi de pronto escuchando nuevas palabras, nuevas maneras de nombrar la realidad. Participaron del encuentro: Beatriz Vignoli, Teresa Orellana y Alexander Rivadeneira en la mesa principal; y acompañaron: Amparo Alvarez, Guadalupe Albornoz, Candelaria Rojas Paz, Adriana Lucero, Gabriel Acosta y Mariano Melnik. Hubo también una intervención musical del grupo Efecto Calesita y la participación de numerosas editoriales tucumanas, entre ellas, La Papa Editorial.
En el evento se presentó el libro Tálamo, ganador del Primer premio nacional de poesía 2025 de la poeta invitada Beatriz Vignoli, junto con lecturas y un conversatorio sobre la obra. Durante su relato, ella nos contó que empezó a escribir durante la adolescencia y que a su primer libro lo publicó con ayuda de su abuelo y amigos. También que sus primeros escritos le valieron el primer “consejo” (¿o amenaza?) de su carrera: su profesora, al dar con sus escritos en el colegio, la citó a la dirección y la increpó por palabras que había utilizado en uno de sus poemas. Acto seguido le mostró el dibujo de una presa (me pregunto cómo lo obtuvo y si era real) y le sugirió “escribir cosas lindas a partir de ahora”. Asustada y confundida, detuvo la circulación de sus poemas en el colegio y siguió escribiendo en privado para sí misma. Años más tarde volvió a publicar y desde entonces ha publicado numerosas obras y con ellas ha recorrido el país.
Nos explicó también como, a pesar de la censura y la represión de la libertad de expresión de ese momento, numerosos/as escritores/as utilizaron las cartas privadas por correo para seguir circulando mensajes y obras. Esto dio origen más tarde a las primeras editoriales independientes de nuestro país.
De este riquísimo evento me quedan muchas cosas. Primero, que nuestro país está repleto de artistas y pensadores/as que no dan brazo a torcer y cuyo trabajo ha sostenido la literatura argentina sin importar el contexto político, vaya alivio. Segundo, que las editoriales de nuestra provincia siguen compitiendo aguerridas contra la tecnología y las condiciones que difi cultan su supervivencia. Por último, me queda claro que las palabras pueden esconderse momentáneamente, pero es imposible detenerlas. Nuestras vidas se conectan como versos de un mismo poema cuando dialogamos… Las palabras tienen vida propia, solo debemos dejarlas nacer.
Julieta Garretón es periodista, licenciada en Economía y Sociología de la Universidad Toulouse Jean Jaurès y profesora de Francés.

Mónica Cazón (Tucumán). Escritora, Lic. en Ciencias de la Educación y Especialista en Literatura Infantil/Juvenil. Se desempeña en la UNT en Educación No Formal. Docente en PLAT. Coordina la Asociación Literaria Lagmanovich. Fundó el CIDELIJ Tuc (Centro de Investigación, Estudio y Lectura de la Literatura infantil/juvenil -Ente Cultural-UNT- y el Laboratorio de lectura crítica e investigación “MicroLee”. Gestora cultural. Colabora en La Gaceta Literaria y otros. Lleva editos 12 libros de diferentes géneros.



