Por Nancy Fernández | Un narrador es reconocido en sus propias marcas de estilo, sus elecciones o, en la motivación de lo que en términos de Piglia, toma forma en una suerte de “idea fija”. Algo así como una caja conceptual precisa, puntual, perfecta y eficaz en los ritmos de su insistencia, en la repetición de sus figuraciones. Un artefacto cristalino, menos por algún prejuicio mal entendido de transparencia comunicativa
Nancy Fernández
Es Doctora en Letras, docente e investigadora en Literatura y Cultura Argentinas en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata y CONICET. Es autora de numerosos libros y artículos.


