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ISSN 2684-0626

 

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SIN ESCALAS: LUGAR DE PASO – PAISAJES ESCRITOS

Ricardo Grau. EDUNT 2017

Por Pablo Campos |

Principio: arte y ciencia, creación y descubrimiento es el título del texto de apertura, una suerte de tácita declaración de principios. En él entrevemos las motivaciones que han impulsado la escritura de Lugar de paso -Paisajes escritos. Señalo algunas: el maravillado desborde ante la súbita percepción de los intersticios de la naturaleza (o acaso ante la inexistencia de todo intervalo), la desgarradora cercanía de la muerte ajena (siempre inverosímil y de otra especie que la muerte propia), el resabio de universalidad tributado a las obras de arte consagradas por los siglos: esa mirada o escucha -entornada, contemplativa- que estira los horizontes del lenguaje verbal. Si bien estos asuntos son pasibles de ser meditados largamente, el autor elige abordarlos como experiencia. Bajo esa lente personal será escrito cada uno de los capítulos (algunos de ellos publicados a lo largo de una década en el Suplemento Literario de La Gaceta de Tucumán). Ricardo Grau es ingeniero agrónomo y doctor en geografía. Tomaré 3 de sus textos como muestra de su pericia narrativa.
En el primero de los relatos, titulado precisamente Lugar de paso, llegamos a Angastaco, en pleno valle calchaquí salteño. Con ajustada prosa, Grau cuenta en tiempo presente, evoca el pasado familiar y se remonta más atrás, hasta la época de las guerras entre caudillos. Abunda la información biográfica, histórica y geográfica. Cito, como muestra de esta última: “El ancho valle calchaquí corre desde el Abra del Acay hacia el sur, casi recto, por ciento cincuenta kilómetros. En Angastaco se estrecha y hace un recodo hacia el este cuando el río atraviesa la cadena de rocas rosado-blancuzcas por el Angosto de las Flechas” (pág. 30). No importa tanto aquí que logremos representarnos el territorio descripto, sino que esa descripción dispare nuestra capacidad de penetrar un lugar hecho de palabras. Sea narrado o dibujado en papel, un mapa es un dispositivo mitad concreto y material, mitad mental, abstracto. Y a partir de esa hibridez Grau logra que la alquimia de la palabra transmute el mapa en paisaje. Hacia el final del relato ya citado, se cuenta que una lejana epidemia de cólera azotó alguna vez Angastaco y todo el NOA. En ese desolador contexto, un reconocido alcohólico -inmune a la enfermedad- es designado por los vecinos para sepultar los cadáveres. Le proveen alcohol y camas de enramado a modo de carro fúnebre tirado por un mulo macho: “Envuelto en las estrellas, en un poncho de barracán de Jasimaná y en el perfume del jarillal, entiende que él también está de paso, pero alcanza a saborear la ironía de su fugaz destino. Se le presenta como un placer primitivo, religioso, que se mezcla con el sabor áspero de la uva moscatel fermentada en madera de algarrobo” (pág. 33). En el fragmento transcripto se aprecia cómo en esos lugares inhóspitos, de acogedora y desafiante belleza, aparecen personajes de vida áspera, entrañables y verosímiles.
Despresurización es un relato eminentemente visual: un piloto de avión acepta trasladar a una atractiva mujer que acaba de enviudar y al féretro con el cuerpo del marido muerto. Ese trayecto hasta Santa Cruz de la Sierra depara escenas que mutan desde el realismo hacia la estética Pulp. Grau demuestra aquí que lo macabro puede cruzarse con lo hilarante. Puesto a elegir, me quedo con este cuento. En Puchero poético austral, Grau empuña los beneficios que otorgan las democracias occidentales desarrolladas para el florecimiento de la literatura, el arte y la producción intelectual universitaria. En relación al común de las universidades latinoamericanas, apunta: “Tal vez la improductividad intelectual no se deba a la incomprensión del mercado, sino a la propia voluntad de encontrar escollos externos a todo y no reconocer los fracasos como mérito propio”. Es este un texto escrito con explícita voluntad crítica, satírica y cándida.
Del prólogo, a cargo de Jorge Estrella, rescato dos adjetivos que se pueden aplicar a la escritura de Grau: prolija y cautivante. Tal atribución se cumple especialmente en los textos descriptivos del paisaje geográfico y humano. A las virtudes inmateriales de este libro se suman el formato compacto del volumen y la cuidada paleta en blanco y negro de la ilustración en tapa.

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