Por Victoria Daona |

Decires sin tiempo. Poesía reunida (2026) es un libro en el que, por primera vez, Lía Chambeaud comparte con los lectores, las poesías que fue escribiendo desde su juventud en la década de 1960 hasta la actualidad y que ella conservó secretas e íntimas durante casi 60 años. El libro es como descubrir un tesoro escondido, o mejor aún, un testimonio que se escribe en el tiempo de la revolución y lleva las marcas de su juventud —la de Lía— y las de la convicción —por la lucha revolucionaria.

Editado por Mandarinas bajo el sol[1] y publicado en la colección del mismo nombre en Libros Tucumán[2], es un honor y una alegría para nuestro espacio de taller, lograr esta publicación. Porque Lía, o Chuchi como la conocemos todos, en estos poemas que guardó, se fue escribiendo sinceramente, con sus luchas, sus sueños, sus dolores e incluso sus paradojas. La vida de Lía, su historia personal, está entrelazada con la historia de nuestra provincia en sus años más oscuros y dolorosos, pero también en sus iniciativas más luminosas. De activa militancia política —y cristianuchi en un principio—, a fines de los años 60 y comienzos de los 70, Lía formó parte de los grupos de alfabetización en Campo de Herrera y del Consejo Provincial de Difusión Cultural, entre otros espacios. Con la llegada de la dictadura tuvo que esconderse, ese fue el tiempo en el que nacieron sus hijas e hijo, el tiempo en el que armó su familia. Con el retorno de la democracia y la posibilidad de recuperar las calles, trabajó fuertemente en el armado de la carrera universitaria de Teatro, y tiene hasta el día de hoy un compromiso inquebrantable con lucha de los organismos de derechos humanos y con el feminismo.

La vida de Chuchi es un entramado colectivo en el que ella se empeña y al que disfruta, y su escritura es una metonimia de su propia vida, como escribe en el prólogo a su libro, “decir desde la poesía es decirme a mí, a ti, a mis hijos e hijas, nietos y nietas, y a muchos y muchas más” (2026:14). Su escritura tiene belleza y misterio, pero además tiene una forma rebelde y única, sólo equiparable a una epifanía o a un instante, como este poema:
Qué te pasa mujer
Que soledad te acongoja
Que pareciera viajera
Y te viene desde adentro.
Que pareciera querer
Que en pedazos rotos
Se te quede el alma
tras el cristal de la vida.
Que añoranza te mantiene
Los ojos fijos al alba
Y tus manos crispadas
Desbordantes de esperanza.
Que fantoche te persigue
Que no se aquieta en tu pecho,
Lo más amado, la calma.
Que sombras son tus noches
que vuelven por la mañana
Y como fibras desiertas
Y el salitre de la Pampa
Te quiere cortar la vida
y anudarte como estaca,
bajo el sol…
que te quema el alma.
El poema tiene fecha de febrero de 1968, un año clave para el movimiento estudiantil y político en todo el mundo, solo por listar algunos de esos acontecimientos, podemos nombrar el Mayo Frances, la noche de Tlatelolco, el Tucumán Arde. Pero quiero detenerme en nuestra joven poeta que en ese febrero de 1968 se descubre a sí misma en ese entramado que es político y es también personal, porque la pregunta “¿qué te pasa mujer?” —una pregunta que conversa con ese otro poema de Susana Thenòn ¿por qué grita esa mujer?—, es una pregunta que sacude al yo lirico en el cuerpo del poema, pero también sacude a Lía —a Chuchi— en la vida.
Me arriesgo a decir que la pregunta —¿qué te pasa mujer?— es el motor que impulsa su escritura al mismo tiempo que es la respuesta a por qué esa escritura permaneció guardada por más de 60 años. Puedo verla a sus 23 años preguntándose qué te pasa mujer que parece que la soledad te va a romper el alma. Qué te pasa para que las sombras de la noche vuelvan por la mañana como si quisieran dejarte estaqueada.
Y en esas preguntas que casi que son un reproche, está también la arenga que, aunque no se explicita, pareciera decirle “despabilate mujer, no te olvides que tus ojos están fijos en el alba y tus manos están crispadas de esperanza”. Despabilate mujer que hay añoranza, que el sol te quema el alma, que es tiempo de luchar. Como ella misma escribe un año después, en agosto de 1969, cuando ya fue el estallido estudiantil del Tucumanazo:
Descarnada vida
Descarnada vida,
¿qué me traes?
cuántos pétalos rotos se te han ido
y cuántos no.
Qué senderos y peñascos
me brindas en tu ida
y que pocos vergeles
traen amor.
Vida…
hoy comienza la lucha,
hoy cara a cara
hemos vuelto a luchar
con las armas desnudas
nada queda atrás.
Solo un camino abierto
entre mi piel y tu faz.
Solo un camino…
aprender a luchar.
(2026:36)
Y en aquella tensión entre el lamento y la arenga, ante la descarnada vida gana la arenga porque aunque en muchos poemas la noche parece querer romper, siempre llega el alba y en la luminosidad del nuevo día se va armando la vida de la militancia, la de los compromisos, la de las ideas que construyen con otros y también la de los poemas que se guardan para el tiempo que viene después, el tiempo en que estamos hoy, el momento de honrar y celebrar aquella juventud maravillosa que soñó en cambiar el mundo y, aun con todos dolores, sigue abrazando esa misma causa.
[1] Mandarinas bajo el sol es un taller de construcción de relatos autobiográficos fundado en 2020 por Victoria Daona y por Pedro Noli, quienes acompañan a lxs participantes a encontrarse con los momentos más importantes de su vida; relatos que nacen del recuerdo emotivo y se vuelven palabra escrita. Seguinos en: IG: https://www.instagram.com/mandarinas.bajo.el.sol/?hl=es
Facebook: https://www.facebook.com/mandarinasbajoelsol
Substack: https://substack.com/@mandarinasbajoelsol?utm_source=share&utm_medium=android&r=5b4vdy
[2] La colección de Mandarinas bajo el sol en Libros Tucumán Ediciones, nace con el deseo de publicar narrativas autobiográficas de autores y autoras locales. Se trata de un proyecto editorial que une los relatos producidos en el taller con el trabajo de Libros Tucumán enfocado en ofrecer a los lectores voces que reflejen la riqueza de nuestra literatura regional.
Lía Chambeaud nació en Tucumán el 6 de Noviembre de 1945. Es Profesora de Pedagogía y Sicóloga Social. Fue docente investigadora en la Facultad de Artes. Y enseñó en diferentes niveles educativos. Publicó Artículos en Revistas de Educación y es coutora de libros sobre temas investigados en el ámbito universitario, particularmente sobre la etapa de la Dictadura Cívico-Militar y La Convivencia.
Desde muy joven militó social y políticamente, y fue y es militante de DDHH y de los derechos de las Mujeres, desde organizaciones feministas y DDHH.

Es Investigadora Asistente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET). Doctora y Magister en Ciencias Sociales (UNGS- IDES). Licenciada en Letras (UNT). Medalla de honor de la Academia Argentina de Letras año 2008. Premio Bernabé Araoz al conocimiento monterizo 2023. Sus temas de investigación se articulan en el cruce entre el campo de estudios de memoria y la literatura latinoamericana. Desde el año 2006 integra proyectos de investigación financiados por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNT. En 2007 y 2008 fue becaria de la Fundación STINT (The Swedish Foundation for International Cooperation in Research and Higher Education). Trabajó como investigadora y entrevistadora de víctimas del terrorismo de estado en la asociación civil Memoria Abierta. Fundó en 2020, junto a Pedro, Mandarinas bajo el sol, un proyecto narrativo de producción y difusión de relatos autobiográficos, en el que desarrollan talleres de escritura autobiográfica, podcasts y ediciones de libros. En abril de 2004 fueron invitados a dictar talleres en la Universidad de Harvard. Es autora de la novela Una familia para mí (2023).



