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ISSN 2684-0626

 

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“Jamás enterraría los dedos en tu carne»: Entrevista a Ana Belén Jara

Por Cecilia Inés Rocabado |

y antes de dejar de poder escribir

anote:

esta fruta la que crece

es ahora el hilo

que orienta mi camino

Ana Belén Jara

Esta nota se escribió entre días, empezó con una entrevista en un café, y culminó con  la presentación en Jujuy del nuevo libro de Ana.

En la primera ocasión empezamos hablando de las condiciones de realización del libro, de la literatura y sus caminos, de los viajes, los retornos, su próxima partida de regreso a España, las añoranzas, lo que sucedió mientras estuvo en Jujuy.

Hablamos de la fragilidad, de la muerte y de la vida. ¡Cuánta vida cabe en unas palabras!

El segundo encuentro fue más colectivo y sucedió en la presentación del libro Jamás enterraría los dedos en tu carne, realizada el jueves 24 de septiembre en un centro cultural de la capital jujeña. La presentación fue florida, un editor y una poeta, amigos,familiares, brindis, reencuentros, lecturas de voces con tonos diversos, otras músicas. Allí observé, sentí las palabras protagonizar otra historia, pensé en lo único del momento, fugaz y a la vez eterno. Tanto más para seguir diciendo y compartiendo, la vida ocurriendo…

A continuación, un fragmento de nuestro primer encuentro:

C: Te conocí gracias a la colección Jardín de Editorial Cronopio,  le pregunté a Eli (Eli Soto) sobre vos y ella me contó que estabas en España en aquella época… Me pareció súper desgarrador ese libro. Desgarrador en el sentido de crudo, ¿no?

A: Ah, sí. Es muy crudo.

C: continúe leyendo, conociendo cada vez más a medida que volvía a Jujuy y es muchísimo. Un montón de grupos literarios, grupos de gente que escribe… Aquí en Jujuy hay mucho.

A: Yo también recién cuando me vine empecé a conocer porque no conocía a nadie. Empecé a conocer a los chicos.  Bueno, a la gente del Norte, ¿no? A Noe (Noelia Gana), a Mario(Mario Flores), a los chicos de Santiago, porque publiqué Todas las Bestias con Funga Editorial.

C: ¿Ese salió ahora o va a salir?

A: Ese salió en el 2024. Son 14 poemas nada más. Y ahora se reeditó con Rama Raíz Editora ….La escritura poética no se veía como un camino para mí… mi primer lance así en algo serio, serio fue con Eli Soto, en ese en esa colección de poetas. Ya tenía escritos, pero muy improvisados, muchos juegos… No tomaba a la escritura poética como un camino a seguir, digamos… A ese libro de la Colección Jardín  le tengo cariño por la época, la Pandemia, el antes y el después, conocerlas a las chicas primero virtualmente, a las otras poetas, fue una forma de unirnos a través de la literatura. Leer libros…. me parecían libros muy emocionales muy sensibles, ¿no? para ese momento, y era como algo que me hizo mucho bien a mí, me hizo sentir menos sola, quizás. Y a mí me gustó, me gustó la práctica de la lectura.

C: Es linda la colección esa.

A: Sí, muy bonita. Me gustó mucho. Y después también cuando vine acá a Jujuy, apenas llegué, una de las primeras veces que me junté con Eli fuimos a ver la obra de teatro de Noe donde recreaba su libro. También fue como recordar todo eso y bonito… Claro, fue un libro que surgió en la Pandemia donde todo era virtual. En las presentaciones y todo,  yo no pude participar. Entonces al volver a Jujuy, venir y estar presente de alguna forma o ver materializado todo eso… Habían pasado 4 o 5 años. Así que sí es muy bonita esa colección.

C: ¿Y este libro nuevo, Jamás enterraría los dedos en tu carne? Súper largo el título.

A: Sí, la verdad es que el libro se iba a llamar Fruta podrida, pero nos dimos cuenta con Pablo (Pablo Espinoza) que ya existía un libro con ese título así que lo cambiamos. Ya lo tenía en mente hace un tiempo. Después  del libro con Eli publiqué Con dos pesos ya no alcanza, ese libro que salió en España era bastante extenso porque tenía varias partes, y una de las últimas era «Todo lo que sé sobre mi muerte». Y me gusto mucho desarrollar esa parte y me quedó medio pendiente ampliarla. Después ya salió Todas las bestias, y era como más una exploración de los mitos, la leyenda y demás, que son temas que me gustan mucho. Y la parte de la muerte quedó pendiente ahí.

C: y volviste ahí…

A: si, ya lo había empezado a trabajar en mi otro libro Con dos pesos ya no alcanza,  es volver un poco a los 90, ¿no? Todo lo que pasó en los 90 con nuestras generaciones. Cuando yo tenía 10 años murió el perro de mi abuela y yo me obsesioné con la muerte. Fue como la primera vez que lo viví de cerca, un animal que yo conocía, se moría. Y cuando me acuerdo mucho, tengo muy vivo ese recuerdo. Era chiquita y todo el tiempo pensaba «¿qué pasa ahora?» o «¿qué hay después de la vida?» o «¿qué va a pasar con mis papás?» o “¿qué va a pasar con mis abuelos?”. Me acuerdo que iba a un colegio católico y preguntaba a las profesoras que me decían por ejemplo «Bueno, está el paraíso, está el…» bueno, las explicaciones eran las más variopintas porque algunas te daban la idea católica, otras te decían explicaciones más terrenales. Tenía compañeros que creían en otras cosas a pesar de que iban a un colegio católico, entonces… Surgían muchas explicaciones y yo  tenía muchas ideas en torno a la muerte y lo que podía llegar a suceder.  Y claro, entonces me quedó como pendiente de desarrollar esa parte que había empezado a aparecer en Con dos pesos… Y lo hice en dos partes porque en verdad hay dos libritos en camino, uno es Alguien que me vea morir y. Fruta podrida, que es este, que ahora se llama Jamás enterraría los dedos en tu carne.  Alguien que me vea morir es un libro que saldrá con la editorial Cronopio. Es un libro mucho más vinculado a la idea de la muerte y del amor. La primera vez que escribo sobre amor, creo, o sobre vínculos en las relaciones amorosas.

Y este libro Jamás enterraría los dedos en tu carne aborda la idea de la muerte desde una perspectiva más cotidiana.  Con dos pesos ya no alcanza  y sus lecturas en mi casa me decían «¡ay, vos qué macabra! Siempre hablando de la muerte o cosas así». Cuando hablas de muerte está esa idea de  lo negativo. O sea, la idea de la muerte no tiene porqué ser así, ¿no? Claro, entiendo que quizás es un montón… Y por eso escribí estos dos libros, que los escribí en estos últimos años, aquí en Jujuy. Uno está más vinculado con el amor porque surge de una experiencia personal, algo que sucedió con mis abuelos, con mi abuela que falleció el año pasado pero que fue todo un proceso. Mi abuelo es una persona que siempre fue muy lúcida, que nunca tuvo ningún problema con la memoria y eso fue cambiando. Entonces Alguien que me vea morir es un poco «alguien que me vea vivir», ¿no? habla un poco de eso, de cómo lo importante es que haya alguien al lado tuyo mientras estás en todo eso. Porque después de todo lo que pasó con mi abuela, mi abuelo cambió muchísimo, empezó a perder la memoria… Entonces  un poco habla de eso ¿no?, de todo lo que hay en eso de vivir y morir con alguien, de estar toda la vida con una sola persona a pesar de que esa vida no sea no sea perfecta, idas y venidas, de desencuentros y demás, todo lo que es la presencia de esa persona…

C: Sí, totalmente. Y con ¿Jamás enterraría los dedos en tu carne?¿cómo abordas el tema de la muerte?

A: Surge porque también era como una forma de hablar de la muerte desde otro punto de vista cómo explicar un poco a la muerte como concepto, que es algo que se plantea desde el principio.

C: Si, vi que el libro abre con un paratexto de Liliana Bodoc.

A: Si, con una frase de Liliana Bodoc que me gusta mucho de La saga de los confines. Creo que es una de las sagas que más me conmovió respecto a la explicación que brinda de lo que es la muerte y cómo ésta atraviesa nuestras vidas. Liliana Bodoc lo explica, ¿no? Esta idea de que la muerte es como nuestra hermana y nos acompaña durante toda la vida y no hay que tenerle miedo, sino que hay que tenerle respeto.

C: Es la única certeza que tenemos, todos sabemos que vamos a morir, no hay otra.

A: Exactamente. Y justo antes de escribir este libro yo había visto una película italiana que se llama La quimera, que me gusta mucho. Se trata  de un ladrón de tumbas que justamente él pierde a su a su novia. Es una película muy bonita, si no la viste te la recomiendo,  tiene mucha simbología y demás. En esa película se pone mucho en juego esta idea de desacralizar por ahí la muerte, ¿no? Y estas tumbas que están repletas de tesoros, de símbolos son robadas, el protagonista, el mismo ladrón de tumbas es un antropólogo que tiene como un don para encontrar esas tumbas. Tiene el don de encontrar las tumbas de todos, pero no sabe dónde está su novia que murió. Entonces es como un poco el hilo de Ariadna, va siguiendo como el hilo de… La peli habla sobre la muerte desde distintos puntos de vista, incluso un personaje femenino que rescata lo sagrado, en fin…  después al final la muerte es un instante, pero al final nos mueve un montón de cosas en la vida. Y a mí esa película me sorprendió por esa visión que tenía de la muerte.. De las tumbas, cómo las desacralizaban. Y bueno, no te voy a contar, pero el protagonista hace todo un cambio de esa visión que tiene, ¿no? Y cuando la vi me gustó mucho y escribí Jamás enterraría los dedos en tu carne por eso, porque en lugar de objetos inanimados, elegí algo vivo como la fruta para que atraviese todo el contenido del poemario. Si hay algo que me gusta mucho a mí en la poesía es hablar mucho de la naturaleza, pero también de la urbanidad. Creo que me gusta mucho que en mi libro aparezca San Salvador de Jujuy. Y entonces volviendo a la idea de la fruta pensaba nosotros ¿ qué tenemos como tesoro, como ofrenda? No tenemos cosas valiosas, como estas tumbas de la película. Entonces pensé en una fruta como objeto vivo que también se vincula mucho con nosotros. Y en esa idea de que al final la muerte es un instante…y en esa curiosidad, ese deseo y todo lo que hay detrás de la muerte. El libro trata un poco de eso. Hablar sobre la relación que hay con la muerte y todos los poemas dialogan un poco con la muerte.

C: El poemario tiene cinco partes, ¿tienen un orden de lectura?

A: Sí, son cinco partes. Las cinco partes de hecho están vinculadas un poco con la película y hay algunas frases, todas las que están en cursiva son oraciones o frases o citas de la película que van avanzando, digamos, en la narrativa. Y las partes las podés leer independientemente una de otra pero fue pensado como una correlación, una continuidad.


Ana Belén Jara (Jujuy, Argentina, 1990) Es comunicadora social y analista en addaptia, autora de los poemarios Alguien que me vea morir (Cronopio, 2026), Todas las bestias (Funga Editorial, 2024), Con dos pesos ya no alcanza (RIL Editores, 2024), El desalojo de un cuerpo (Cronopio, 2022) y Cataclysm/Pachakutiy (Editorial Cuatro Hojas, 2019). Integra antologías de los premios Itaú, Toxicxs, Literariedad, Casapaís y Aullido, entre otras, y coordina Unpatio, proyecto independiente de difusión digital de poesía y narrativa para escritoras. Jamás enterraría los dedos en tu carne es su último libro, publicado en San Salvador de Jujuy en Agosto de 2026 por Almadegoma.

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