Ediciones BTU – La corriente infinita, Salta, 2026.
Por María Eugenia Carante |
Hay desapariciones que no terminan con la ausencia de quien ha sido arrancado de su mundo. Persisten en la memoria, en las preguntas sin respuesta y en las versiones que intentan esclarecer lo sucedido. En Quizás me salve de otras muertes, Raquel Espinosa reconstruye un episodio aberrante de la historia argentina reciente y explora las zonas oscuras de una trama política atravesada por el engaño, la búsqueda y la memoria.
El recuerdo de un cuento escuchado en la infancia introduce el tema del simulacro, que adquiere luego un sentido inquietante en la novela, y establece un vínculo entre el relato tradicional y la historia política. Una niña escucha por las noches «La mano verde», un relato de tradición oral en el que un rey que busca esposa somete a las jóvenes a una prueba que ninguna logra superar. Hasta que una de ellas encuentra la manera de engañarlo mediante un ardid que le permite burlar su poder y escapar de un destino impuesto. Años después, aquella idea del simulacro cobra una dimensión perturbadora en un episodio de la vida real. Son los días previos al golpe de Estado de 1976. La policía llega a la casa familiar de aquella niña, ahora adolescente. Una puerta se abre. Una joven observa. Preguntan por un exgobernador. Dicen buscarlo. Lo que aparenta ser un procedimiento policial es, en realidad, el comienzo de una representación engañosa. La escena, en apariencia confusa, encierra algo mucho más oscuro: un hombre está a punto de desaparecer.
Cincuenta años después, la escritura transforma aquel antiguo relato y la escena vivida en una clave inquietante para comprender una realidad mucho más dolorosa. La novela reconstruye el gobierno de aquel político, marcado por luchas internas, lealtades quebradas y sombras que se proyectan sobre su entorno, mientras el país se precipita hacia una de las etapas más oscuras de su historia.
Entre los hechos históricos y la reconstrucción literaria, la narración avanza hacia el secuestro, culminación de una trama largamente urdida. Después vendrán el silencio, la búsqueda y una ausencia cuyo destino se pierde entre versiones contradictorias y complicidades. ¿Qué ocurrió aquel día? ¿Quiénes tramaron el hecho? ¿Qué hicieron con el cuerpo?
Detrás del político está el hombre. Aquel que, enfrentado a la violencia, descubre la fragilidad de las certezas y la dolorosa evidencia de que el poder, el Estado y hasta las leyes pueden convertirse en instrumentos del engaño. Las advertencias se vuelven cada vez más difíciles de descifrar y la amenaza se instala en la vida cotidiana. ¿Cómo enfrentarlas cuando ni siquiera se sabe de quién hay que protegerse? ¿Cómo reconocer el engaño cuando se disfraza de legalidad? La novela vuelve sobre estas preguntas para reconstruir no solo el secuestro y la desaparición del exgobernador, sino también los mecanismos de un poder capaz de convertir a las instituciones en parte de la trama.
La historia pública se entrelaza con la intimidad de una familia que asiste, impotente, al desmoronamiento de su mundo. Entonces comienza otra forma de desaparición: la del hombre sustraído de la vida pública y privada. Las versiones contradictorias, la búsqueda y la incertidumbre sobre su destino dejan las huellas de un vacío que el tiempo no consigue reparar. Hacer desaparecer a alguien no significa únicamente arrancarlo de su entorno: también supone intentar borrar su historia, su nombre y las preguntas que su ausencia deja abiertas.
La mano del poder actúa, ordena, señala, se lleva, hace desaparecer. Frente a ella, otra mano escribe. Es la que rescata la memoria, vuelve sobre los hechos y se niega a aceptar el olvido como destino. Escribe sobre lo que se muestra y lo que se oculta, sobre las verdades fragmentadas y las ficciones que encubren la realidad. Recupera aquello que quisieron borrar y que, pese al tiempo, al silencio y al engaño, la memoria se empeña en preservar.
Hay una mano que ejerce el poder y otra que, al escribir, lo interpela. Una pretende imponer el silencio; la otra, recuperar la palabra. Y en ese gesto de escritura, en esa persistencia de la memoria, permanece una voz que se niega a desaparecer y que, desde las profundidades de la historia, todavía sigue diciendo: aquí estoy.

Raquel Milagro Espinosa (1960) Nació en Betania, Campo Santo (Salta, R. Argentina). Es Profesora en Letras por la Universidad Nacional de Salta y Especialista en Ciencias Sociales con Mención en Lectura, Escritura y Educación por FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales). Se desempeñó, como docente y directiva, en instituciones de nivel medio y terciario de la provincia de Salta e integró los proyectos de Investigación 1.420 y 1.707 del CIUNSa., sobre la prensa escrita en Salta. Entre sus libros de ensayo se destacan: La jerarquización de la escuela pública (1996), La antigua Frontera del Este (2006. Primer Premio Ensayo de la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta), La chispa que encendería la pradera (2010), Laguna Blanca. Los orígenes de Joaquín V. González (2015, declarado de interés por la Cámara de Diputados, según Resolución N°: 292/15), Salta, la ciudad, el campo y sus lectores (2020) y El lenguaje de la liberación y el desquite. Juana Manuela Gorriti y las tapadas, en coautoría con Zulma Sacca (2026). Dentro de la narrativa de ficción, incursionó en distintos géneros: cuentos, crónicas y microcuentos. En este último género publicó: En la piel del otro (2025) y fue incluida en las antologías No te distraigas (2025), Narraciones del Valle Calchaquí (2025) y en algunas publicaciones de la prestigiosa revista chilena Brevilla. Obtuvo el Primer Premio de microrrelato, en el Segundo Certamen Literario Nacional “Alma en Letras”, Resistencia, Chaco, Argentina, noviembre de 2021 y fue ganadora del Concurso “Imagen en Cuento Postal”, Festival de Brevedades, Mendoza, 2025. En novela publicó: La tapada (2009), El tren fantasma de Mojotoro (2018), El último viaje (2023) y Quizás me salve de otras muertes (2026).

Profesora en Letras, Universidad Nacional de Salta (1976). Ejerció la docencia universitaria, terciaria y secundaria. Fue asesora de la Secretaría de Cultura de la provincia de Salta (1999-2007 / 2011-2019) y coordinadora del Fondo Editorial. Es autora de publicaciones en prólogos, revistas literarias, diarios, actas de congresos y en libros sobre obras de autores salteños. Participó en eventos literarios provinciales, nacionales e internacionales con conferencias y presentaciones de libros de autores salteños. Entre ellos: Feria Internacional del Libro (FIL), Guadalajara, México (2008) y en la Feria del Libro de Frankfurt, Alemania (2010). Actualmente, continúa desarrollando su trabajo en el campo de la crítica literaria y
se desempeña como gestora cultural, correctora y editora.



