Por Priscilla Hill | Máximo Chehin nació en la provincia de Tucumán, en una ciudad al sur que se llama Aguilares, en 1972. Es ingeniero, cuentista y novelista y vive actualmente en Buenos Aires. Su novela llegó a mí de una forma que menciono en estas líneas porque hay en ella una secuencia de sentidos que nos resultan fundamentales a quienes nos gusta pensar en las literaturas y sus circuitos
Página sobre página VII
Por Pablo Donzelli | Fragmentos de un discurso amoroso. Quiquirimichi. La luna en el umbral. Bazán Frías. Nostalgia y a la vez el discurrir del tema libre. La infancia. Microrrelatos. Papa frita o papa hervida. Aceite o agua. Sal. Fragmentos, la manera más genuina de abarcar un rompecabezas con piezas de distintos fabricantes.
Nos permitamos viajar en colectivo
Por Gonzalo Roncedo | Para comenzar a escribir sobre el libro de Álvaro Astudillo habría que reseñar alguna cotidianidad, pero en quien suscribe sonaría falso el memeco hiperrealista, a no ser que conjeture por hiperrealismo lo que entiende en su realidad de lector desde el lugar transitado, vario, pero jamás cliché, del viaje. Sonaría falso hablar, por ejemplo, de anteojos de carey o de dulce de leche para discutir este
Tres refutaciones (aunque podrían ser muchas más)
Por Verónica Juliano | Cierta vez, Tomás Eloy Martínez fue llamado “ex tucumano”. Como una pesadilla kafkiana (de ésas que gestaron la mejor literatura), imagino una secuencia en la que un oficinista gris sella, con esmero inusitado, un papel que certifica que el señor Martínez deja de ser tucumano inmediatamente y en forma imprescriptible. Para siempre despojado de su tucumanidad: como si se tratase de la expropiación de un título
Algún día me lo voy a cruzar al vaguito y se lo voy a decir
Por Ezequiel Campos | Mientras mi hija curioseaba en el stand de juguetes didácticos tomé valor y me acerqué a este hombre, con un libro suyo que había comprado hace unos minutos, donde salía su cara. De esa forma me había asegurado que era él con quien tenía que hablar. Venciendo mi timidez que me impidió durante años entablar alguna charla con desconocidxs, lo saludé. Le dije que no me
En el nervio del canto
Por Gabriel Gómez Saavedra | En “La luna en el umbral”, Flavio Cruz logra que el espacio interno y el que lo rodea se fusionen y se repelan, se contraigan y se dilaten hacia rincones entrañables, por lo cercano de la luminosidad y también por lo íntimo del filo del dolor. Juego que el autor opta por asumir tamizándolo con un tono claro donde cada verso pareciera llegar al lector
Chicos lectores ¿sueño imposible?
Por Mónica Cazón | Estudios de especialistas, educadores, fundaciones y asociaciones internacionales dedicadas a la lectura, nos muestran el marcado interés que existe por encontrar un método eficiente que conduzca a los chicos a formar una comunidad lectora. Se suman bibliotecarios y padres. Entre los niños tucumanos, y en Argentina toda. Si los padres son lectores, ya encuentran en su propia historia personal el camino que los llevó a la
MICRORRELATOS
Final de mito* Por María del Carmen Pilán | Y se encontraron en una esquina cualquiera. Una lluvia de estrellas misteriosas iluminaba la noche. -Ariadna, ¿eres tú? – preguntó con una voz guardada desde siglos. Ella lo reconoció al instante. Tiro del hilito que tenía guardado en el bolsillo, lo atrajo hacia sí y se lo llevó definitivamente. ¿El minotauro? Había sido sólo un pretexto. *2º Premio de Poesía Concurso
Tema libre: La pequeña saga de Papa Negra
Por Guillo Monti | Siempre se dijo en Villa Alem que Papa Negra era un buen tipo, por más que haya pasado un par de temporadas en la Bombonera por robo a mano armada. Pero eso fue mucho después de aquel Papa Negra adolescente que conocimos. Ese Papa Negra noventoso miraba el mundo con inocencia, sin importarle que nadie supiera su nombre porque, a fin de cuentas, lo de Papa
Página sobre página VI
Por Pablo Donzelli | Como una buena tortilla de papas estamos de vuelta. Sabemos que nos leen los que escriben. Ese no es el objetivo. La intención es mucho más ambiciosa, queremos ser del interés de toda la comunidad. Si no lo logramos, quedará el registro para tiempos mejores. Ya lo dijimos, con el tiempo de las plantas. Por otro lado, en dos columnas de esta semana se nombró a


