Por Gabriel Gómez Saavedra | Todo ejercicio de propiedad del ser humano sobre las cosas, es un ejercicio de lo irreal; el único dueño posible de aquellas es el Tiempo. El poeta lo sabe, es una conciencia que lo acompaña desde la primera madurez del oficio y no lo abandona nunca. Por eso su tacto es por inmersión hacia su propia profundidad, para vincularse con las cosas bajo vasos comunicantes
Gabriel Gómez Saavedra
Vida, obra, vida
Sobre la obra de Mario Casacci Por Gabriel Gómez Saavedra | Foguet, Joyce, García Márquez u Onetti asentaron la idea de que la literatura es un lugar que llega a niveles tales que arrastra al lector hacia una perturbadora noción de que su habitabilidad es posible. Después de leer la obra de Mario Casacci, uno necesita salir a la calle para ver si la ciudad que remonta día a día
Haciendo 2
Muestra de poesía tucumana inédita Por Gabriel Gómez Saavedra | W. H. Auden cuenta que, de niño, pensó que su vocación se dirigiría hacia la ingeniería de minas, por el creciente interés que las minas y las maquinarias despertaban en él, sin embargo, un psicólogo descubrió el autoengaño: advirtió que el talento de Auden estaba totalmente alejado de la práctica de ese ámbito, su real interés era por lo simbólico
Poemas de una niña vieja
Sobre “Mesa de pájaros”, de Denise León Por Gabriel Gómez Saavedra | Lo que se sirve en esta mesa no es la niñez que entra al entendimiento por la iluminación de los asombros, sino una que esculpe su tacto con la amenaza como aprendizaje. Denise León cultiva en Mesa de pájaros (Bajo La Luna, 2019) un clima que se superpone, poema tras poema; un espacio cargado, como de prefacio de
Poemas de Pablo Dumit
Por Gabriel Gómez Saavedra | Estos poemas de Pablo Dumit afirman que no basta con calzar las ropas del niño que dejamos de ser, ni del gorrión que no fuimos, porque siempre seremos un linyera mendingando las migas de la luz en un barrio de óleo que atardece: “espejismos / de cosas que dije / ratos / de tu corazón”. quién hoy A Ernesto Dumit quién hoy /tan inmortal /quién,
Soliloquios de la papa
Por Gabriel Gómez Saavedra | 1 Antenoche oí el rumor de un corazón enterrado, pero no estoy seguro. La tierra rompiendo en los techos de los ataúdes vibra del mismo modo. 2 Terminé de leer mi piel viajada por las constelaciones y me extravié más allá de la cacofonía de mi nombre de los panes y los peces. 3 Los que me coman sabrán sin saber que lo simple en
Arquitectura para la memoria
Sobre la poesía de Néstor Soria Por Gabriel Gómez Saavedra | Hay una poesía capaz de labrar la carne de la memoria con los rasgos de una región y darle una arquitectura capaz de traer al presente, más allá del polvo del tiempo, nombres, oficios, costumbres y paisajes, latiendo cercanos aun por sobre la homogenización de la globalización inevitable. Esa poesía es la que ejerce Néstor Soria, con una coherencia
Poemas de Roberto Reynoso
Por Gabriel Gómez Saavedra | Los poemas de Roberto Reinoso nos llevan a la patria donde la pared de la muerte se escribe con la piedra de los vacíos; piedra que luego se ata al cuello, para observar en la marca que deja, cuánto hemos crecido bajo los huesos luminosos de los que nos sostienen la memoria. Exilios a Mariana Zarrabeitia 1 uno es como el sitio donde nace de
Poemas de Dardo Solórzano
Por Gabriel Gómez Saavedra | En los poemas de Dardo Solórzano se nombran jardines plagados de colores y músicas que, a veces, dan una fauna ancha e inigualable y, otras, un espíritu que boquea los despojos por la pupila cansada de la tierra: “Los nombres de las cosas son un espejismo, / le llamás: _“sal”_ a lo que es un sonido quebrado, / _“mineral”_ a la luz que te corta
Un puente sobre un lecho seco de piedras desiguales
Por Gabriel Gómez Saavedra | Sobre El puente: Cuentos de autores tucumanos ¿Será posible narrar el espíritu indescifrable y dispuesto a perturbaciones de Tucumán? La respuesta más segura es un “no”. Todo retrato necesita de la apropiación de la materia que va a exponer, y los narradores lo saben, pero “El puente: Cuentos de autores tucumanos” es la celebración de un pulir constante que nunca llega a la piedra


